Una mamá en estreno

Sin importar qué tan ansiados son nuestros hijos, las expectativas que tenemos sobre ellos y nosotras como madres, o el conjunto de emociones que se desarrollan durante la dulce espera, de igual forma los primeros días como mamas nos toman por sorpresas.

Así es, terminamos anonadadas descubriendo el modo en que nuestro cuerpo y nuestra mente reaccionan ante estas hermosas criaturas. Comportándonos de una forma que no nos esperamos. Cometiendo un par de esas cosas que en algún momento dijimos “Yo jamás haré”.

En fin, nuestros primeros días de madre son similares a una caja de pandora y de ahí en adelante se convierten en una muñeca rusa. Con ello, vemos nuevas versiones de nosotras mismas una y otra vez. Por ende, resulta superfluo intentar pronosticar la madre que seremos con cada uno de nuestros hijos.

En este proceso de continuo auto-reconocimiento hay algunas cosas maravillosas y, otras con las que no estamos tan conformes. Descubrimos que muchas veces, se nos escapa de las manos, ser la madre que soñábamos.

En muchos casos, las primeras semanas de Mama, están llenas de:

  • Estrés.
  • Insatisfacción.
  • Inconformidad.
  • Dolores.
  • Problemas de autoestima.
  • Preocupación desmedida.
  • Cansancio.
  • Fatiga.
  • Complejos.
  • Nostalgia.
  • Reclamos.
  • … Mil cosas más.

¿Qué debemos saber para enfrentarnos a este reto de ser mamas ?

  1. Hacemos lo mejor que podemos con los recursos que tenemos.
  2. Con tiempo y constancia podemos recuperar nuestra figura y, hasta dejarla que mejor.
  3. Si bien nuestros hijos necesitan protección, también es cierto que nacen con un instinto de supervivencia sumamente desarrollado.
  4. Necesitas pensar en ti, dedicarte tiempo y amarte. Solo de ese modo, podrás brindarle bienestar a tus hijos y darles un ejemplo de amor propio.
  5. Eres tan importante como el resto de los miembros de tu familia.
  6. Ser una madre súper-poderosa no implica que hagas todo tu sola. Significa que hay algunas cosas increíbles que solo tú puedes hacer.
  7. Tus hijos necesitan el justo amor que les das.
  8. No serás ni la primera ni la última madre que, pase por el trance de aceptar los cambios drásticos que la maternidad genera sobre nuestras vidas. Tampoco serás la única que desee tener un día de descanso para renovar fuerzas. No te sientas culpable por eso.
  9. No te lamentes si no puedes dar pecho, o pasar todo el tiempo que desea al lado de tus hijos, haces lo mejor que puedes.
  10. Los hijos no aumentan años, lo único que puede lograrlo es el modo en que te proyectes al mundo.
  11. Eres perfecta para tus hijos.
  12. Descansa cada vez que el bebe lo haga.
  13. Mantente sana, en movimiento y bien alimentada.
  14. Pide ayuda antes de perder el control.
  15. Abre tu corazón para permitirle a tu bebe hacerte una mejor mujer.
  16. Tu bebe no necesita excesos para sentir tu amor.
  17. Toma todo con gracia.
  18. Recuerda que mientras te adaptas a tu bebe, este se está adaptando a un mundo nuevo.

 

No olvides que:

 

Nuestros bebes, poco a poco, nos enseñan que debemos hacer. Ellos son los mejores maestros.

Nada puede quitarle brillo a la majestuosidad de convertirte en madre.

Tu instinto va por encima de las opiniones externas.

 

 

EL AMOR Y LA PACIENCIA TE CONVERTIRÁN EN UNA MADRE PRIMERIZA FELIZ

 

 

 

Karla Losada